Un portal actúa como el punto de partida de un usuario que desea entrar y realizar búsquedas en la web sobre un tema de su interés. Ofrece de forma fácil, rápida y jerarquizada buscadores, foros, documentos, aplicaciones, compra electrónica y un largo etcétera de servicios de información.
Fue en la segunda mitad de la década de los 90 cuando empezaron a crecer empresas que ofrecían servicios de directorios de información. Básicamente, intentaban ordenar el caos informativo que se estaba generando mediante una estructura de árbol de directorios que organizaba las páginas web por contenidos [WEB-02]. Esta primera generación de portales se desarrolló con el objetivo de clasificar y proveer de un único punto de acceso a la información que se encontraba distribuida a través de la empresa.
La segunda generación de portales se puede resumir por “MyPage”, es decir cada usuario puede personalizar el diseño de su portal. En este caso el usuario necesita estar registrado en el portal e ingresar mediante un login y password.
La tercera generación de portales ya incluían herramientas de colaboración. Este avance permitió realizar tareas esenciales en la organización sin que sus integrantes tuviesen la necesidad de utilizar otro software independiente. Se integraba el correo electrónico, calendarios, chat, etc.
En la cuarta generación los portales se centran en diferentes perfiles de usuarios con funciones corporativas específicas. Esto implica la integración de aplicaciones empresariales en el portal con el fin de que los usuarios puedan diseñar, leer, escribir y actualizar datos corporativos.